martes, 30 de junio de 2009


LA MUERTE Y YO

Puede sonar loco e incríble a la vez, pero he charlado con la muerte, más de una vez en estos últimos meses. todo comenzó uando em dirigía a mi casa, en un bus más vacío que mi corazón, veníamos nada más el conductor y yo. El atobús era blanco por fuera, pero por dentro era negro y con frases estúpidas que suelen andar los buseros, como:"Si me miras es por que em amas". Afuera, cuando vi por la ventana, el clima se había puesto de acuerdo con mi soledad, ya que llovía sin parar des ya hacía tres cuadras.

El motivo de mi soledad era por aquel vacío que todos los seres humanos poseemos. Quería encontrar algo diferente para tener una nueva forma de ver la vida. Pensé. Recordé que en mi infancia había tenido una enfermedad seria:Tifoidea, para ser exacto. Fue la primera vez que pude ver a lo lejos la muerte.

Seguí mi camino y llegué a la plaza del lugar donde vivo, mi mente querí clarificar la imagen de ella. Entré a mi casa. Vacía, los muebles azules que mis padres me habían dejado era lo único hermoso en mi casa; luego, dos pasos después de la sala, estaba el comedor, una mesa de plástico blanco, con una silla de metal, a un lado la refrigeradora que al abrirla te encontrabas, con agua y un pedazo de pizza de más de un mes. Pasaba ocupado en el trabajo que casi no comía en casa. La sala, el comedor y la cocino (que nuca ocupó, porque no sé cocinar), lo que separa a cada una de ellas es mi cuarto, el único en la casa. En medio está la cama, al lado dercho, cerca de la ventana, mi guitarra, al lado izquierdo, un mueble para poner papeles, libros, cuadernos y lociones, en fin de usos múltiples; así lo conocen mis amigos y familia, al frente el clóset, que se abre una vez al mes, ya que toda la ropa está tirada por el suelo.

estaba a punto de dormmir. Eran las 9:00 p.m., alguien toca mi puerta. Salí del cuarto.Fui a ver quién era. No era nadie. Volví a mi cuarto. Tocaron otra vez la puerta. Pensé que era el hijo de la vecina que me estaba haciendo bromas otra vez, ya que era de esos niños gordos que sólo molestan a los vecinos. Volví a cerra la puerta. De regreso a mi cuarto, en mi cama estba ella, sí ella, a la que todas las personas le tememos, alguna vez en la vida; la muerte, había llegado a mi casa.

- Soy muy joven para que me lleves- le dije, con la excusa de que se fuera.
- No vengo por eso- respondió, mientras colocaba la hoz en el suelo.
- ¿Por qué estas aquí, entonces?-. Pregunté
- ¡Ah! Es fácil, necesitaba a un amigo.

Mientras me mostraba cómo era en realidad, confirmaba que era cierto cómo me la habían descrito, con la capa negra, con la hoz en su mano dercha, su cuerpo esquelético y sus dientes intactos. -¿Por qué quieres que yo sea tu amigo?- le pregunté. Me miró y me dijo. -¿no recuerdas nuestro encuentro, cuando tenías once años? - sí-. Le conteste. ¿Qué otro motivo tendría? Para que estuviera en mi habitación, si no quería matarme.

Charlamosdde cómo es su trabajo, y lo comparamos con el mío. No hay diferencia. Yo tengo que entregar reportes de la empresa, sacar las cuentas y recibir insultos del jefe. La muerte tiene que sellecionar a quiénes se va a llevar, reportarlas al cielo o al infierno, depende el lugar que tenga destinado la persona sellecionada, debe cumplir con un número establecido por día, y si alguien mata a otra persona, por placer o por el motivo que sea, recibe regaños porque se excedió de la meta establecida.

Ahora me visita cada noche, comemos (bueno, yo, porque estoy vivo), jugamos un rato, a veces se va antes de que empecemos a platicar de cómo estuvo nustro día, porque tiene que ir a atender a un "paciente", así les dice ella a las personas que estan a punto de morir o a las que les llegó la hora de partir. Hay días que no se aparece para nada. Pero cuando me vuelve a visitar me pregunta -¿qué se siente estar vivo?-. Aún no logró contestar esa pregunta y la evado preguntando -¿qué se siente estar muerto? Ella, al igual que yo, no me contesta







EL AMOR ESCONDIDO EN EL SILENCIO

La noche está en silencio, el llanto inunda mi alma, con esos recuerdos que solo provocan tristeza y hacen que la soledad sea más grande. A lo lejos, escucho un pensamiento que dice: ¡desearía ser un ave, para emigrar de mis problemas! Mientras abrazo mi almohada, espero a que pase esta larga noche de melancolía y de silencio. Poco a poco me voy quedando dormido, con lágrimas en mi rostro, anhelando que vuelvan los momentos que pasamos juntos, mi amor y yo, cuando escuchaba tu voz.

A la mañana siguiente, aparción un nuevo pensamiento.¡ Esta vez será diferente! No sabía lo que el día traería para mí, lo único es que eso "diferente" cambiaría el resto de mi vida para siempre.

Volver en el tiempo y recordar los momentos juntos hizo que el amor hacia ti, Dios, que había desperdiciado con otras personas, floreciera nuvamente, esta vez con más fuerzas y con un mayor deseo de escuchar tu voz. A medida que el tiempo pasaba, el sentimiento se agrandaba más y más. En ese momento, entoné la canción que de mi corazón brotaba, los pensamientos se comenzaron a ordenar. A lo lejos, en un susurro empecé a escuchar tu voz, en las aves, en el agua, en el sol, en las nubes, en fin, toda la naturaleza me estaba hablando de ti.

Al enterarme de que ya escuchaba tu voz una vez más, la alegría fue tan grande, que la sonrisa brotóen un segundo, y desde entonces, jamás se ha borrado de mi rostro. El volver a entrar a tu casa, y verte cara a cara, para confirmar que también me amas, y que lo demuestras a cada segundo que pasa con cada detalle de este bello mundo que em rodea, hizo que en mí, despertara la esperanza que se había escondido entre las sombras de la noche.

¡Luchar por tu amor! Conquistar el corazón que cada día me dice que me ama con un suspiro en el aire, entre muchas más formas de verte, escuchart y sentirte, es lo que hace que mi vida cada día sea más feliz. El encontrar en el silencio el amor que tanto anhelé y que, tú, llenaste el vacío de mi corazón, fue lo que cambió mi vida por completo, y para siempre. ¡TE AMO!

Pero he aquí que yo la atraeré all desierto y hablaré a su corazón.
Oseas 2:14








miércoles, 17 de junio de 2009


UNA HISTORIA DE AMOR


Pasé los mejores ratos de mi infancia contigo. ¡Fueron tiempos increíbles! Aún los llevo en mi mente. Tú tan hermosa como siempre, yo tan nervioso como de costumbre, ese era nuestro juego, que aún mantenemos.

Cegado por "amores", que sólo causaron heridas, hicieron que perdiera la oportunidad más clara que tuve en ese momento, de nuestra niñez, para decirte que te amo. Ahora reconozco que ese triste, doloroso y oscuro pasado, ayudó mucho a que el amor que tengo por ti creciera más y más, desde que descubrí que eras el amor de mi vida.

El tiempo es mi aliado y, a la vez, mi enemigo, ya que cuando estoy contigo se detiene. La espera a verte, hacce que los días y las horas sin ti ,se vuelvan una eternidad.

Tú tan hermosa, yo tan nervioso, jugando a mirarnos. Esperas a que te diga lo que por ti siento. Mi pasado no permite que lo haga, ya que cuando estoy a punto de decirlo, vienen a mi mente los recuerdos que... causan dolor y tristeza. Al pensar en ti desaparecen en un segundo.

Es más fuerte el amor que por ti siento, que los recuerdos absurdos que con el tiempo vencí.

Yo tan nervioso, tu tan hermosa, sólo quiero que sepas que ¡te amo!, y quiero ser el poeta que conquiste tú corazón cada día, con nuevos versos, canciones y escritos que tengo guardados para ti y que, hagan referencia a todo el amor que siento por tí. ¡Te amo! Nada más eso puedo decir al pensar en ti.

miércoles, 10 de junio de 2009



Es tiempo de cambios. Hay que dejar atrás el pasado, por muy hermosos o dolorosos que sean los recuerdos. Mirar hacía adelante. Debe ser nuestro objetivo. Porque Dios cumplirá su propósito en nuestras vidas.