lunes, 4 de julio de 2011


EL CIELO LLORA

El temor que sentía se ha hecho realidad. ¡No estas! Duele aceptarlo, pero es lo mejor por este momento. Tantos problemas.  Angustias. El qué dirán, entre otras cosas impedían que nuestro amor creciera aún más.
La salida mas fácil es la que más nos gusta, pero la más difícil es la que más duele. Decir la verdad no era una opción. Debía de dejar atrás todo aquello que impedía nuestra felicidad.
Al terminar nuestra llamada, el cielo sintió el dolor de dos corazones que se estaban separando. Y se oscureció. Quedo en silencio. A los minutos, una suave lluvia comenzó a caer. No era una tormenta más. Eran las lágrimas que por nuestras mejillas rodaban, al igual que nosotros el cielo derramaba sus lágrimas.
Lágrimas de dolor, pero a la vez de esperanza. Esperando el día en el cual nos encontraremos nuevamente y podremos decir mucho más de lo explicable. Pero hoy por hoy el cielo llora nuestra partida.